Una de las preguntas que más recibo como productor es qué plugins utilizo para crear mis sonidos, mezclar mis canciones y terminar mis producciones.
Después de más de 20 años haciendo música, he probado una cantidad enorme de sintetizadores, reverbs, ecualizadores, compresores y efectos. Algunos fueron importantes durante una etapa concreta; otros siguen apareciendo en prácticamente todos mis proyectos.
En este artículo quiero compartir los 10 plugins que más utilizo actualmente. El orden no representa una clasificación del mejor al peor. No creo que tenga sentido comparar un sintetizador con una reverb o un ecualizador. Esta es simplemente una selección de herramientas que forman parte de mi trabajo diario como DIM3NSION.
Tampoco significa que necesites comprar estos diez plugins para producir música profesional. La herramienta importa, pero lo decisivo es conocerla, entender qué aporta y saber cuándo utilizarla. Un plugin sencillo que dominas suele ser más útil que una colección enorme de herramientas que apenas conoces.
Estos son mis favoritos y las razones por las que continúo utilizándolos.
1. NEXUS 5
Nexus es uno de los plugins que más tiempo lleva acompañándome. Lo utilizaba ya en mis primeros años como productor y, con sus últimas versiones, se ha convertido en una herramienta todavía más importante dentro de mi workflow.
Durante mucho tiempo tuve una idea equivocada sobre los productores que habían crecido trabajando con sintetizadores analógicos. Pensaba que artistas de ese nivel diseñaban absolutamente todos sus sonidos desde cero y que utilizar presets o librerías era una especie de atajo reservado a productores con menos conocimientos.
Esa percepción cambió cuando tuve la oportunidad de estar en el estudio con Ferry Corsten.
Descubrí que un productor con su experiencia también aprovecha la tecnología, los presets y la calidad de las herramientas actuales. Ferry utiliza Nexus en sus producciones. Por ejemplo, el supersaw de “Anahera” de Gouryella procede de Nexus.
La lección fue importante: el valor de un productor no se mide por crear cada onda desde cero, sino por su capacidad para escoger un sonido, transformarlo cuando sea necesario y colocarlo dentro de una canción de manera que genere emoción.
Nexus 5 encaja perfectamente con esa filosofía. Su edición estándar incluye actualmente miles de presets y cubre estilos como trance, melodic techno, house y EDM. Te permite encontrar sonidos de calidad con mucha rapidez, pero también modificarlos mediante filtros, efectos, capas, arpegiadores y herramientas de modulación.
Lo que más valoro es la velocidad. Cuando estoy desarrollando una idea no quiero perder la inspiración navegando durante una hora o diseñando un sonido que quizá termine descartando. Nexus me permite probar posibilidades, avanzar y mantener la conexión con la canción.
Para mí, es un diez.
2. SERUM 2
Serum lleva años siendo uno de los sintetizadores más utilizados en la música electrónica, y Serum 2 ha ampliado todavía más sus posibilidades.
Es un sintetizador muy versátil, con una interfaz visual y una lógica que resulta relativamente sencilla de comprender. Puedes utilizarlo para cargar un preset y modificar algunos parámetros, pero también profundizar mucho más en síntesis, modulación, wavetables, samples y diseño sonoro.
Una de sus mayores ventajas es la enorme cantidad de librerías disponibles. Existen bancos de gran calidad para trance, melodic techno y progressive, tres estilos que comparten muchos tipos de sonidos y que actualmente se cruzan con bastante frecuencia.
Lo utilizo por tres razones principales:
Tiene un sonido potente y actual.
Es cómodo y rápido de manejar.
Puede cubrir funciones muy diferentes dentro de una producción.
Con Serum 2 puedes crear bajos, leads, plucks, pads, secuencias, efectos y sonidos mucho más experimentales. Además, su sistema visual facilita entender qué está ocurriendo con las modulaciones, algo especialmente útil cuando quieres adaptar un preset a tu canción.
Es una de esas herramientas que puede crecer contigo. Puedes empezar utilizando librerías y, a medida que aprendes síntesis, convertirlo en un instrumento mucho más profundo.
3. ARTSACOUSTIC REVERB
ArtsAcoustic Reverb es probablemente el plugin más antiguo de esta lista y uno de los que tienen una relación más personal con mi sonido.
Llevo prácticamente toda mi carrera utilizándolo. Es una reverb algorítmica con una interfaz que hoy puede parecer anticuada, pero siempre me ha ofrecido un resultado limpio, musical y muy fácil de integrar en mis producciones.
La utilizo porque conozco perfectamente su respuesta. Sé cómo va a funcionar sobre un lead, un pluck o determinados elementos melódicos sin tener que empezar de cero. Esa familiaridad tiene muchísimo valor dentro de un workflow profesional.
No siempre necesitas el plugin más reciente. A veces necesitas una herramienta que conoces tan bien que puedes tomar decisiones casi de forma automática.
ArtsAcoustic Reverb continúa apareciendo en la web oficial, pero su tienda la marca actualmente como no disponible. Es un producto veterano y su compatibilidad puede convertirse en un problema dentro de sistemas y DAW modernos. De hecho, comenzó a darme algunos errores en FL Studio.
Por eso, aunque sigue siendo una de mis reverbs favoritas, he tenido que buscar alternativas más actuales.
4. VALHALLA VINTAGEVERB Y LAS REVERBS DE VALHALLA
Mi sustitución principal para ArtsAcoustic ha sido la familia de reverbs de Valhalla DSP, especialmente Valhalla VintageVerb.
VintageVerb está inspirada en el carácter de los grandes procesadores digitales de reverb de los años setenta y ochenta. Incluye diferentes algoritmos y modos de color, por lo que puede ir desde espacios limpios y controlados hasta colas mucho más densas y con personalidad.
Lo que me gusta de Valhalla es que mantiene una filosofía bastante directa. Sus interfaces son claras, los parámetros importantes están visibles y puedes llegar rápidamente al tipo de espacio que buscas.
Para música trance, progressive o melodic techno, la reverb es una parte esencial de la profundidad y la emoción. Los leads, pads y plucks necesitan espacio, pero ese espacio no puede destruir la claridad de la mezcla.
VintageVerb me permite conseguir ese equilibrio y, al mismo tiempo, trabajar con un plugin moderno, estable y compatible con mi sistema actual.
No utilizo Valhalla porque ArtsAcoustic haya dejado de gustarme. Lo utilizo porque un workflow profesional también exige herramientas fiables y actualizadas.
5. FABFILTER PRO-Q 4
Si tuviera que elegir un ecualizador para utilizar en prácticamente cualquier situación, sería FabFilter Pro-Q 4.
Es uno de los plugins más versátiles de mi colección y aparece constantemente en mis proyectos. Lo utilizo para limpiar frecuencias problemáticas, realizar cortes, dar forma al tono de un instrumento y controlar cómo ocupa el espacio estéreo.
Permite crear una gran cantidad de bandas y utilizar todo tipo de filtros:
Low cut y high cut.
Low shelf y high shelf.
Bell.
Notch.
Ecualización dinámica y espectral.
También puedes procesar cada banda en estéreo, mid, side, izquierda o derecha. Esto permite intervenir de forma muy precisa cuando un problema no está presente en toda la señal.
Por ejemplo, puedes retirar una frecuencia únicamente de los laterales, controlar una resonancia en el canal izquierdo o conservar el cuerpo central de un sonido mientras limpias su información estéreo.
Todo esto podría resultar complicado en otra interfaz, pero Pro-Q 4 es extremadamente visual. El analizador ayuda a localizar problemas y la forma de crear, mover y modificar bandas hace que el proceso sea rápido.
No sustituye el entrenamiento auditivo: debes tomar las decisiones con los oídos. Pero su diseño te permite ejecutar esas decisiones con precisión y sin frenar el workflow.
6. FABFILTER PRO-C 2
Otro plugin esencial para mí es FabFilter Pro-C 2.
FabFilter ya dispone de Pro-C 3, pero yo sigo utilizando Pro-C 2 porque es la versión que conozco y continúa resolviendo perfectamente mis necesidades. Actualizar un plugin no es obligatorio si la herramienta actual funciona, es estable y te permite conseguir el resultado que buscas.
Pro-C 2 es un compresor flexible y muy visual. Puedes ver con claridad cuándo comienza la compresión, cuánta reducción de ganancia estás aplicando y cómo reacciona el sonido.
Lo utilizo principalmente para:
Comprimir bajos.
Aplicar compresión paralela a percusiones.
Controlar buses de bajos.
Dar cohesión a grupos de leads.
Realizar sidechain cuando el proyecto lo necesita.
Es sencillo para ajustes rápidos, pero ofrece suficiente profundidad para controlar ataque, release, ratio, knee, sidechain y diferentes estilos de compresión.
En los buses suelo buscar pequeñas cantidades de control y cohesión, no aplastar toda la dinámica. En percusión paralela puedo utilizar una compresión mucho más agresiva y mezclar después la señal procesada con la original.
Su interfaz facilita entender ambos procesos y tomar decisiones con rapidez.
7. ENDLESS SMILE
Endless Smile, creado por Dada Life, es uno de los plugins más sencillos de esta lista. También es uno de los más efectivos para una función muy concreta: generar tensión durante un buildup o una rotura antes del drop.
Su funcionamiento se basa en un gran control central. A medida que aumentas el efecto, el plugin combina diferentes procesos para elevar la intensidad y crear sensación de movimiento.
En lugar de construir varias cadenas de automatización cada vez —reverb, filtros, delays y otros efectos— puedes obtener rápidamente un resultado musical y ajustar después cuánto protagonismo quieres darle.
Eso no significa que deba colocarse en todas las roturas ni llevarse siempre al máximo. Como ocurre con cualquier efecto reconocible, utilizarlo sin control puede hacer que todas las transiciones suenen iguales.
Pero cuando necesito probar rápidamente si una sección pide más tensión, Endless Smile es una herramienta fantástica.
No es un plugin gratuito en su oferta oficial actual, como a veces se afirma en internet. Es un producto comercial de Dada Life.
8. SPIRE
Spire, de Reveal Sound, lleva muchos años siendo uno de mis sintetizadores principales. Prácticamente todos los supersaws de mis producciones parten de Spire.
Tiene un carácter muy reconocible: grande, brillante y especialmente adecuado para leads, plucks, pads y sonidos de trance. Al mismo tiempo, existen librerías para progressive, house, techno y otros estilos de música electrónica.
Lo considero un plugin inspirador. Cuando navego por sus bancos de terceros, encuentro sonidos que no solo sirven para ejecutar una idea que ya tenía, sino que pueden provocar una idea nueva.
También es bastante sencillo de utilizar. Puedes llegar rápidamente a un buen resultado mediante presets, pero tienes acceso a osciladores, filtros, envolventes, modulación y efectos suficientes para adaptar el sonido al contexto.
En versiones antiguas tuve algunos problemas, pero las versiones más recientes que utilizo son estables dentro de mi sistema. Eso me ha permitido mantenerlo como una de mis herramientas de confianza.
Para trance sigue siendo uno de mis plugins imprescindibles.
9. SOUNDGOODIZER
Soundgoodizer es uno de los plugins nativos más conocidos —y también más discutidos— de FL Studio.
Su interfaz no puede ser más sencilla: cuatro modos y un único gran control. Internamente utiliza presets del motor de Maximus, combinando procesamiento multibanda y mezcla entre la señal original y la señal comprimida.
En la práctica, puede aportar densidad, presencia, color y sensación de volumen con muy pocos movimientos. No necesitas abrir un procesador complejo ni ajustar una gran cantidad de parámetros.
Lo he utilizado muchísimo porque tiene un color particular que funciona muy bien en determinados sonidos y grupos. Es uno de esos plugins que conoces por reacción: lo insertas, eliges un modo, mueves el control y sabes rápidamente si está mejorando el sonido o no.
Con mi cambio de FL Studio a Ableton es una de las herramientas que más echo de menos, ya que Soundgoodizer forma parte del ecosistema de FL Studio y no puedo utilizarlo como un plugin convencional dentro de Ableton.
Como alternativa estoy utilizando Roar, el dispositivo de saturación y coloración de Ableton Live 12. Roar es mucho más profundo: ofrece varias etapas de saturación, diferentes formas de routing, filtros, compresión y modulación. Sin embargo, todavía no tengo con él la misma familiaridad ni consigo reproducir exactamente la inmediatez y el color de Soundgoodizer.
Me encantaría poder disponer de Soundgoodizer directamente en Ableton.
10. DIVA
El último plugin de la lista es Diva, de u-he.
Diva busca capturar el espíritu y el comportamiento de varias generaciones de sintetizadores analógicos. Permite combinar modelos de osciladores, filtros y envolventes inspirados en instrumentos clásicos para construir diferentes configuraciones.
Su sonido es limpio, profundo y con un carácter analógico muy convincente. Lo utilizo especialmente para plucks, melodic techno, progressive y determinados sonidos de trance.
Es más complejo que Nexus, Spire o incluso Serum cuando quieres profundizar en su arquitectura. No siempre es el plugin al que recurro si necesito encontrar un sonido en pocos segundos.
Pero cuando busco un timbre con más personalidad, calidez y sensación analógica, merece la pena dedicarle tiempo.
También dispone de una gran cantidad de librerías, lo que permite utilizarlo de una forma más inmediata y estudiar después cómo están construidos los presets. Esa combinación entre profundidad y contenido de terceros hace que siga siendo una herramienta muy valiosa dentro de mi colección.
¿NECESITAS TODOS ESTOS PLUGINS?
No.
Esta lista refleja mi workflow después de más de dos décadas produciendo música. Cada plugin ha llegado en un momento diferente y se ha mantenido porque resuelve una necesidad concreta.
Si estás empezando, no necesitas comprar diez herramientas a la vez. Escoge primero un sintetizador que te resulte cómodo, aprende bien los efectos nativos de tu DAW y añade plugins solo cuando entiendas qué problema necesitas resolver.
Una selección más pequeña tiene varias ventajas:
Aprendes más rápido cómo responde cada herramienta.
Tomas decisiones sin perderte entre cientos de opciones.
Mantienes tus proyectos más organizados.
Evitas confundir comprar plugins con mejorar como productor.
Nexus, Serum, Spire y Diva pueden compartir algunas funciones, pero yo recurro a cada uno por razones diferentes. Lo mismo sucede con ArtsAcoustic y Valhalla: ambas son reverbs, pero su sonido, su respuesta y mi relación con ellas no son idénticos.
La pregunta no debería ser cuántos plugins tienes, sino cuántos conoces de verdad.
PALABRAS FINALES
Mis plugins favoritos no son necesariamente los más nuevos ni los más complejos. Algunos llevan conmigo casi toda mi carrera. Otros han entrado recientemente porque mi workflow, mi DAW o mis necesidades han cambiado.
Lo que todos tienen en común es que me permiten trabajar con rapidez, confianza e inspiración.
Nexus 5 me ayuda a convertir ideas en sonidos de forma inmediata. Serum 2, Spire y Diva cubren diferentes formas de síntesis y distintos caracteres. ArtsAcoustic y Valhalla crean el espacio. Pro-Q 4 y Pro-C 2 me permiten controlar la mezcla. Endless Smile resuelve transiciones. Soundgoodizer aporta un color que todavía echo de menos dentro de Ableton.
Las herramientas evolucionan, pero el criterio sigue siendo lo más importante. Aprende a escuchar qué necesita tu canción y utiliza el plugin que te permita llegar al resultado sin romper el proceso creativo.
Si quieres ver cómo utilizo estas herramientas dentro de producciones reales, en mi Patreon comparto vídeos de workflow, walkthroughs, sample packs, templates de FL Studio y Ableton y feedback personalizado para productores.
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